No estamos aquí por casualidad. Estamos aquí porque la vida nos eligió para experimentarse a través de nosotros.
No hay ensayo. No hay repetición. Esta existencia es un instante
sagrado que no se repite, una oportunidad única para recordar quiénes somos más
allá del miedo, de las dudas y de las historias que aprendimos.
A veces vivimos como si hubiera un después garantizado, como si el
alma pudiera posponer su expresión. Pero la verdad es más simple y más
poderosa: solo existe el ahora. Este momento es el portal donde todo se crea,
donde todo se transforma, donde decidimos si vivimos dormidos o despiertos.
Vinimos a la Tierra a algo más que sobrevivir. Vinimos a sentir
profundamente, a amar sin reservas, a gozar el viaje en toda su intensidad. A
honrar nuestra esencia y a habitar nuestra verdad con coherencia.
Y en ese camino, hay una gran responsabilidad: reconocer que somos
creadores.
Nadie nos hace nada. La vida sucede, pero somos nosotros quienes
elegimos qué significado darle, cómo integrarlo y desde dónde responder. Cuando
comprendemos esto, dejamos de resistir y comenzamos a expandirnos.
Cada experiencia es una invitación.
Cada reto es una puerta.
Cada instante es una semilla.
Nada es en vano cuando se vive con conciencia. También es esencial
recordar algo profundo: actúa siempre para ti mismo. Sé fiel a quién eres en
esencia.
Todo lo que hagas, hazlo desde tu transparencia, desde tu verdad,
desde ese lugar interno donde no necesitas aparentar ni convencer, solo ser.
Cuando te eliges a ti, cuando te reconoces y actúas con fidelidad
hacia tu ser, la vida se ordena de una manera natural. Y si estás en una
relación, entonces ocurre algo hermoso: no te pierdes en el otro, sino que te
expandes junto a él.
Amar desde la consciencia más elevada no es depender, es compartir.
Es encontrarse con otro ser desde la plenitud, no desde la carencia. Es caminar
juntos, pero cada uno siendo auténtico, libre y coherente consigo mismo.
Vivir con miedo es olvidar el milagro de estar aquí. Es cerrar el
corazón cuando lo único que vinimos a hacer es abrirlo.
Hoy puedes elegir diferente. Hoy puedes elegir mirarte con amor,
hablarte con verdad y caminar con presencia. No hay una segunda versión de ti
en esta vida. No hay otro momento más perfecto que este. Respira.
Siente. Confía.
Y sobre todo… vive. Haz de tu existencia un acto consciente de
amor.
Por: Urania Morales Franky
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