Durante mucho tiempo hemos escuchado que elegimos nuestras relaciones desde lo que vivimos en la infancia. Que, de alguna forma, repetimos historias, patrones o formas de amar que vimos en nuestros padres o en nuestros ancestros.
Pero hoy quiero recordarte algo desde
el amor y la verdad: tu historia no está escrita en el pasado… se
crea en tu consciencia presente.
Sí, es posible que hayamos aprendido
formas de amar desde la herida, desde el miedo, desde el abandono o desde la
necesidad de aprobación. Sin embargo, también es cierto que dentro de cada uno
de nosotros habita una presencia más grande, una luz que nos guía y nos invita
a vivir el amor desde un lugar diferente: desde la consciencia, la coherencia y
la verdad.
Cuando comenzamos a observarnos sin
juicio, entendemos que muchas de nuestras reacciones no son realmente nuestras,
sino aprendizajes heredados. Y en ese momento, algo poderoso sucede: dejamos de
repetir en automático y comenzamos a elegir.
Elegir amarnos. Elegir relaciones sanas. Elegir una nueva forma de vincularnos. El amor consciente no nace desde la necesidad, nace desde la plenitud. No busca llenar vacíos, porque reconoce que ya está completo. Es un amor que se construye en el presente, que se sostiene en la verdad y que se nutre desde la libertad.
Amar también es soltar. Soltar el control, las expectativas, el miedo
a perder. Amar es permitir que el otro
sea, sin querer moldearlo desde nuestras heridas.
Ese es el amor verdadero, el amor que nace de Dios: un amor libre, expansivo, sin apego, pero profundamente comprometido con la verdad.
Cuando eliges amar desde ese lugar, tu
relación también se transforma. Ya no es un espacio de carencia, sino un
espacio sagrado de crecimiento, de unión y de consciencia. Un reflejo de lo que
tú ya eres por dentro.
Tu historia de amor puede ser
distinta. Tu historia de amor puede ser consciente. Tu
historia de amor puede estar llena de luz, verdad, abundancia y coherencia.
No necesitas repetir lo que fue. Puedes crear lo que es. Hoy puedes honrar la
historia de tus padres y tus ancestros, reconociendo que hicieron lo mejor que
pudieron con lo que sabían. Pero también puedes elegir soltar aquello que no te
pertenece.
Puedes cortar, con amor, toda creencia
basada en un amor que no era verdadero para ti.
Puedes entregarlo a la luz. Y puedes ubicarte, aquí y ahora, en el amor
sagrado de tu vida, de tu relación y de quien eres.
Porque tú eres suficiente.
Porque tú eres amor.
Porque tú eres una chispa divina en
acción. Y desde ese lugar, todo lo que creas será coherente con tu verdad.
Todos los días Dios nos da la
posibilidad de hacer cambios, y esos cambios llegan cuando nos
responsabilizamos y dejamos de repetir heridas que no nos pertenecen. Tomar
consciencia es el primer paso para transformar y dejar de cargar historias que
no son nuestras.
Sé el cambio que quieres ver en
el mundo. Empieza por ti, responsabilizándote de tu vida y viviendo con
consciencia y coherencia en tu ahora. Porque todo lo que transformas dentro de
ti… se refleja en tu mundo.
Por Urania Morales Franky
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